No hace falta esperar a que sea viernes 13 o noche de brujas para llevar a estos personajes. Los monstruos más tiernos están listos para acompañarte. Modelados en porcelanicrón, estas piezas están diseñadas para llenar de personalidad cualquier lugar sin causar pesadillas. Desde el clásico Drácula hasta Jason con su máscara de hockey, cada carita de 2 cm es un tributo al cine de terror en su versión más amigable.
El detalle especial aparece al apagar las luces: algunas piezas, como los colmillos de Drácula o los cerebros de los zombies, tienen un brillo leve en la oscuridad. Son creaciones ligeras y resistentes que permiten coleccionar desde momias y hombres lobo hasta amebas come cerebros, formando un equipo de «espantos» ideal para los amantes del género.


























